Sábado, tres de la tarde en Mataró. Diferente situación pero mismo resultado, otra empanada al salir. Aunque insistimos en salir concentrados y que no nos volviera a pasar lo mismo que unos días atrás, volvimos a salir demasiado relajados y esta vez  no nos fuimos de rositas.

Primeros minutos imprecisos, tanto en los pases cortos y fáciles como a la hora de seguir marcas y encimar al contrario. Debido a estas imprecisiones llegó su primer gol tras ganarnos la espalda y un pase de la muerte en el que no perdonaron. Minuto ocho y tocaba volver a remar. Después del gol, el At. Mataró siguió apretando y casi consigue agrandar su distancia en el casillero. Pero poco a poco nos metimos en el partido y nos hicimos con la pelota.

Empezábamos a triangular mejor y pisar área, cosa que no hacíamos en los primeros minutos. Además aumentamos la presión arriba, hecho que hacía recuperar la pelota rápido y recuperarla cerca de una posibilidad de gol. Estas dos mejoras en el juego nos hicieron dar la vuelta al marcador con un doblete de Espejo, uno tras una recuperación en tres cuartos de campo y asistencia de Gabri y otro con una buena triangulación por banda izquierda que volvió a acabar Espejo a un ladito de portero.

Pero faltaba un invitado que duraría durante todo el partido, el árbitro. Una primera amarilla a Gabri por un salto sin falta en medio campo, que acabó expulsado antes de la media parte por sacar un falta tras pedir barrera un compañero, un penalti a favor que no quiso pitar porqué se lo hicieron a uno que le protestaba mucho y un sinfín de despropósitos a los dos equipos que quitaron protagonismo al fútbol en buena parte del encuentro.

acta2 - Seis de seis, empanadas a parte

Llegamos a la media parte con el marcador a favor tras remontar, pero con uno menos. Tenía pinta de que la segunda parte tocaría trabajar algo más que de costumbre y así lo fue. Con uno menos y el resultado a favor se intentó seguir con la pelota para que se jugase poco y quizás marcar el tercero, pero ellos también apretaban y eso solo se logró a ratos. Después de unos cambios que dieron frescura al equipo y un rival roto intentando empatar, nos pusimos a correr y conseguimos aumentar la brecha en el marcador.  Tres contras ejecutadas y acabadas como tocaba, la primera con gol de Pol tras rematar dentro del área fuera del alcance del portero, Edgar tras un chute raso desde tres cuartos de campo aprovechando que el portero no estaba bien posicionado y un chute por encima del portero de Aleix después de una salida en falso del mismo.

Uno a cinco y seis de seis pese a la empanada. Segundo partido ganado y segundo partido que nos vuelven a dar la lección de que o salimos enchufados al máximo o nos van a pintar la cara más de una vez durante toda la temporada. Por lo demás, toca mirar a la siguiente semana en Tiana el domingo a las 12, volvemos a jugar lejos de Cabrils,  donde o salimos a tope o nos tocará sufrir de nuevo para llevarnos los tres puntos.

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