La enfermedad de la sociedad actual




Considero claramente que estamos delante de una sociedad enferma. No priorizan valores positivos como la alegría, el amor, la generosidad, el respeto, la empatía, la honestidad,… u otros valores que sumen al individuo en vez de restar. No estoy diciendo que se tenga que vivir en un mundo de chocolate y gominola, pero veo que este tipo de valores se pierden y proliferan otros completamente opuestos como el egoísmo, la avaricia, la prepotencia, la agresividad, la obsesión, el pesimismo y un sinfín de valores que cada vez veo más presente en una sociedad que veo como se pudre de manera precipitada. Pero las cosas no pasan por casualidad y tras estar un buen rato pensando considero que el principal motivo de esta deriva es debido a nuestra educación sobre el error o el fallo. Pasemos a explicarlo.

Desde muy pequeños nos educan haciéndonos ver que el error es malo para nosotros y que se tiene que evitar. Además no hablamos simplemente de errores que se puedan decidir sino que también nos atrevemos a juzgar a todo aquel que es diferente a nosotros, ya sea por altura, por peso, por rasgos físicos, por procedencia, por etnia, por nivel económico,…lo consideramos un error o una tara y nos otorgamos el derecho a juzgar sobre ello.

Con estos tipos de conducta podemos ver casos como el bullying escolar, ataques de odio a colectivos distintos, ataques de odio racial, ataques entre grupos que piensan diferente y un sinfín de ejemplos que podemos ver y leer en las noticias o los diarios. Pero estos ejemplos muchas veces quedan alejados de nuestro entorno o quizás solo uno de esos ejemplos nos toca de cerca y por ello muchas veces creemos que es un problema que no nos incumbe o que es residual. Pero si pensamos un poco en nuestro día a día veremos que estos comportamientos también son presentes en nuestras vidas y no están tan alejados como pensamos.

Por ejemplo en el equipo del deporte que practicas donde nadie tiene culpa de nada, en el trabajo donde si hace falta traicionar a alguien o mentir para que no detecten un error propio se hace, en la carretera siempre criticaremos al de delante sin pensar en que quizás tú también sueles hacer lo mismo, querer regalos de cumpleaños para mí y mis cercanos pero irme muy mal siempre que es para alguien no tan cercano, que te duela mucho a ti pero no entender por qué le dolía tanto a él, que te rías de alguien por lo que hace pero no pensar que tú también haces algo parecido,… y así un sinfín de situaciones en las que entendemos las cosas cuando son nuestras o nos ocurren a nosotros pero nos parecen incomprensibles que son de otros o le ocurren a otros.

Y todo esto ocurre por el mal concepto del error y por la importancia que la damos al qué dirán cuando cometemos algún error, una conducta que se debe modificar para crear una sociedad mejor. El error es natural, como se suele decir: nadie nace aprendido. Por ello se debe entender que se va a errar y que el aprendizaje se sacará de dicho error. Una vez se sepa que alguien ha errado la solución es sencilla: localizar el error y el motivo del error, entenderlo y así intentar que no ocurra en un futuro. Si en vez de asimilar el error nos dedicamos a buscar un culpable ajeno, se le da vuelta a los detalles para determinar el culpable y la consiguiente culpa, en vez de intentar que no vuelva a ocurrir.

Si analizamos las dos conductas queda muy evidente cual te sirve para avanzar y mejorar y que conducta te lleva al egoísmo, la violencia o la frustración.  Con la primera intentas minimizar el error, se comprende en que se ha errado y se busca soluciones para que no vuelva a ocurrir en un futuro. Con la segunda intentas localizar al culpable, se castiga para que quede claro que se ha equivocado y se busca todas las consecuencias posibles para que le quede claro al resto que la ha cagado.

Sinceramente no quiero alargar mucho más este tema, espero que haya quedado claro el mensaje que quería transmitir. No tengo la intención de cambiar el mundo ni la sociedad actual, considero que están muy metidos en sus “minimundos” propios, pero si consigo que alguien lo lea y le ayude a reflexionar o darle una vuelta de rosca a los temas planteados, me sirve. De todas formas alentar a todo aquel que lo lea que deje su opinión o punto de vista al respecto, seguro que ayuda a ver otra perspectiva u otras ideas no planteadas en el debate.




Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*