TOP 5 de los amores platónicos de mi vida: Las mujeres de la tele que siempre me gustaron




En el post de hoy me gustaría hablar de mis amores platónicos. Esas personas que, pese a ser inalcanzables, pasaron por mi vida y desde entonces solo les he podido desear lo mejor.

Según la RAE, un amor platónico es un amor idealizado y sin relación sexual. También se dice que suele ser caracterizado por ser irrealizable o no correspondido.

El objeto del amor es el ser perfecto, que posee todas las buenas cualidades y sin defectos. En mi caso y como definición de andar por casa, un amor platónico es aquel amor imposible que se presenta sin pretender serlo pero que se clava dentro, pese a ser inalcanzable. Una cosa está clara, para que estas personas acabasen siendo mis amores platónicos primero me tiene que haber entrado por los ojos, por lo que podréis entender que todas las personas que aparecen en esta lista son preciosas, como mínimo a mi parecer, claro está. Pasemos entonces a desgranar mi Top 5 de amores platónicos:

  • Macarena Berlín:

Pese a que a Macarena la conocía como presentadora del programa “Hablar por hablar” de la Cadena Ser, nunca me había sentado a escucharla. Por eso la primera vez que sustituyó a Gemma Nierga en “Hoy por Hoy”, me fascinó la dulzura de su voz. Ese saber escuchar, esa empatía tan complicada en los tiempos que corren, esa voz tan cálida y cercana y esa manera de ser que me dejó embobado. Y solo la escuchaba por la radio mientras estaba en la oficina. Luego ya la seguí más, la vi en diferentes entrevistas y demás apariciones públicas, hecho que me confirmó todo lo que me transmitía por los auriculares de mi radio.

Sin duda mi amor platónico por excelencia, idealizada e imposible de alcanzar. Esa mujer que te gustaría encontrar y pasar el resto de días, porqué sabes que con ella no pararás de crecer en todos los aspectos.

 

  • Ana Morgade:

Con Ana me pasa lo mismo que con Macarena, la conocía de cuando estaba en “Estas no son las noticias” pero cuando me dejó embobado a la pantalla fue cuando aparecía en Buenafuente. En mi retina siempre las actuaciones de Berto y Ana en “Doblao Flamenco”, cantando canciones del pop internacional, traducidas y “aflamencás”.

También la vi en “Visto lo visto”, donde me seguía encantando. Sobre todo su hablar sin parar pero siempre con sentido y sacándote una sonrisa con alguna que otra broma cafre que se le ocurra.

En la actualidad la podemos encontrar en Zapeando, programa que suelo ver cada tarde hasta que me ataca la siesta, donde sobretodo brilla en esos pequeños momentos que se sale de un guion tan claramente marcado.

  • Luisana Lopilato:

Sin duda mi primer amor de carpeta, bueno nunca llevé ninguna foto en mis carpetas pero es una manera de hablar. Supe de su existencia cuando en España se emitió la serie argentina Rebelde Way, la típica serie de instituto con todos los tópicos habidos y por haber. Sin duda fue un amor fugaz ya que, pese a que Luisana Lopilato la considero una mujer bellísima a día de hoy, mi amor de adolescente fue entregado a Mía Colucci (el personaje que interpretaba Luisana en la serie).

Por tanto, por la intensidad con la que se viven todas estas cosas en una etapa como la adolescencia, Luisana Lopilato en su personaje de Mía Colucci fue mi amor platónico durante una buena cantidad de años.

  • Paz Vega:

Sin duda lo que para los adolescentes de los 70/80 fue Victoria Vera, Susana Estrada o Mª José Cantudo en su época del destape, fue para mí Paz Vega y su Lucía y el sexo. Aunque entiendo perfectamente la diferencia, yo no subí a Perpiñán a ver ninguna película sino que se me cruzó un día por la tele después de cenar, el hecho de descubrir algo nuevo y que llamaba tanto la atención, considero que es comparable a lo vivido en esa época.

Además digo Paz Vega y no cualquier otra mujer del reparto, porqué además era mi prototipo de mujer. No era como en el caso de Luisana Lopilato, una serie que se emitía en un horario normal y que todo el mundo conocía. Yo no podía aparecer con la carpeta llena de fotos de Lucía y el sexo, porque es posible que alguna bronca me hubiera caído. Por eso Paz Vega siempre ha sido mi amor platónico, me descubrió cosas de las que me habían hablado y las vi pintadas en un cuadro perfecto para mí.

  • Stephanie Cayo:

Sin duda, el amor platónico más moderno de la lista. Descubrí hace relativamente poco a esta actriz, pero me quedé prendado de su belleza. Además, no solo actúa, sino que también canta y baila. Se le ve una persona risueña, que sobretodo busca pasárselo bien con lo que hace e intentar contagiar al resto. La descubrí en el Club de Cuervos, una serie de Netflix de la que hablé aquí, y mientras aparecía por la pantalla descubrí que era la belleza hecha mujer.

Si a todo eso le sumas la dulzura de su acento, que compartimos año de nacimiento y esa risa contagiosa, hace de Sthepanie mi último amor platónico en lo que va de vida.

Y tú, tienes amores platónicos? Qué opinas de mi elección y mis motivos?

Una cosa me gustaría dejar clara, en ningún momento quiero promocionar ni la cosificación,  ni la sobreexplotación de la belleza de la mujer, considero que dejo claro los motivos de mis elecciones, explico en que época aparecieron y las cosas que se me podían pasar por la cabeza entonces. De hecho, muchas de ellas aparecían también con otras bellas actrices o presentadoras, pero a mí, por algún motivo que desconozco o por algún motivo que explico aquí, se me metieron ellas en la cabeza y poco puedo hacer para evitarlo.

También me gustaría aclarar, que esta fascinación por dichas mujeres y mi TOP amores platónicos no va más allá de una idolatración de personas que salen por la tele/radio y que han sido importantes en mis casi 30 años de vida, pero siempre alejado de cualquier tipo de obsesión o persecución de cualquier tipo.

Obviamente las sigo en redes sociales, pero no más que eso.




Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*