Violencia machista, una lacra de la sociedad española




La violencia machista, por desgracia, vuelve a ser noticia en España tras el juicio a “La Manada”. Y es en estas ocasiones donde parte de la sociedad española saca a relucir su lado más machista.

Como siempre que suelo hablar sobre temas tan delicados como la violencia machista, antes de empezar me gustaría dejar claro unas cuantas cosas. En primer lugar, no soy abogado y de hecho, lo más cerca que he estado de ese mundo fue viendo Suits, tal y como escribí por aquí. Por ello no quiero coger el papel del juez en el juicio a “La Manada”, empezar a recoger todas las informaciones que aparecen por todos los diarios y decretar un veredicto, no quiero ni creo que sea mi papel.

Lo que sí es cierto, es que tras este caso tan mediatizado, la sociedad española ha podido mostrar diferentes actitudes de las que quiero reflexionar en este post y que considero que son básicas para ayudar a entender el problema de la violencia machista en España. Vayamos a ello.

Para empezar me gustaría poner en situación a todo aquel que desconoce de qué trata el juicio a “La Manada”. Aunque tengo una opinión sobre los hechos, ya que me he informado bastante dentro de mis posibilidades, intentaré morderme la lengua y no hacer ningún juicio de valor.

Una chica es encontrada llorando y en shock en un banco, diciendo que ha sido violada por un grupo de chicos y lo acaba denunciando a la policía. La policía, tras revisar información y vídeos, da con el grupo de chavales y los encierra de manera provisional a la espera de juicio. Al parecer nadie niega los hechos, simplemente se intenta verificar si fue sexo consentido o una violación con robo de móvil. Hasta aquí los hechos de esa noche.

Luego también existen dos hechos más a parte de las de esa noche, uno no aceptado por el juez donde se pueden ver diferentes pantallazos de conversaciones de Whatsapp, y una posterior que es la investigación de un detective privado sobre la supuesta víctima, aceptada por el juez y que pone en duda el posible trauma de la chica post-violación. Es aquí donde le empiezo a dar vueltas al tarro y me pongo a reflexionar en voz alta.

Algunos fragmentos de conversaciones que han podido recoger diferentes medios

O yo soy muy raro o la sociedad está más enferma de lo que yo me pensaba, cuando unos chavales como los de este caso escriben y hablan como se puede ver en las extracciones de Whatsapp por parte de la prensa, sinceramente algo ha fallado. Frases como: “Tengo reinoles (…) para las violaciones”, “…porque después queremos violar todos”, o cualquier otra de las frases filtradas por la prensa, me parecen un delirio. Las veo completamente alejadas de mi realidad y viendo cómo se contestan entre ellos parece que no les sorprende. Eso me lleva a pensar que esa realidad es más común entre la gente de mi edad de lo que pensaba, quiero pensar que no, pero el último Barómetro 2017 de la FAD  no me llena de mucho optimismo.

Otro de los aspectos preocupantes que también me hicieron pensar es ver cómo la gente comentaba el hecho de que la víctima haya “rehecho” su vida según los datos de la espía contratada por la defensa y compartido por el diario el Español. A partir de la noticia y el feedback de la gente en redes sociales, empiezo a entender tanto los datos del estudio, como las conversaciones de “La Manada”, a la vez que empiezo a palpar que España da asco en todo lo que respecta la violencia machista. Por ello me gustaría traer algo de pedagogía al respecto.Como podemos ver en la imagen, hay un montón de detalles de los que no somos conscientes y en los que nos deberíamos parar a pensar. Un ejemplo claro es el juicio que hace la gente en la noticia de El Español donde se explica como la víctima rehízo la vida tras la violación. Parémonos a pensar lo que quiere decir que rehaga su vida, pensemos de verdad si eso indica que no tenga trauma o no esté afectada, pongámonos en su piel y no hablemos por hablar. Respecto a este tema me gustaría traer este hilo de twitter donde Antonio Pampliega, periodista del que hablé en este post: En la oscuridad, 10 meses secuestrado por Al Qaeda , hace una muy buena reflexión realizando la comparativa de cómo reaccionó él tras su secuestro y como lo hizo ella tras la violación. Muy útil para el ejercicio de empatía que planteaba.

Volviendo a la imagen, me gustaría centrarme en la parte invisible de este iceberg de la violencia machista. En ese tipo de acciones es donde creo que deberíamos centrarnos e informarnos de porqué existe y no minimizarlos diciendo que son unas feminazis. Preguntarles a ellas, porqué consideran que es machismo eso que para otros no lo es y con qué acciones se sienten atacadas. Entender la problemática y escuchar a la otra parte, no solo nos puede ayudar a comprender que acciones podemos aportar en el día a día para avanzar en la solución del conflicto, también para apreciar que esta realidad está mucho más cerca de lo que nos pensamos.Para concluir con el post de esta semana también me gustaría dirigirme al sector feminista, donde también me incluyo, ya que como dice la RAE el feminismo busca la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. El mensaje a dar es claro: se debe conocer al enemigo para poder escoger bien las batallas. Una sociedad tan machista como la española necesita mucho aprendizaje y se debe ir poco a poco.

Que no se me malentienda, no se debe pasar ningún abuso pero fijemos el foco en el fin por el que luchamos. Considero que con la desigualdad de salarios que existe, la cantidad de asesinatos por violencia de género, casos como los de “la manada”, situaciones de acoso diarias en parques, calles, discotecas y demás lugares de ocio o la trata de personas que hay en España, que me señalen como cómplice de la violencia machista por sentarme con las piernas abiertas en el transporte público lo considero un error, ya que divide la lucha más que tener claro los pasos a seguir. Sobre todo cuando existe gente que tiene un programa en el móvil para poder hacer fotos a chicas en la playa, hablan de mujeres como si de un objeto se tratase o te suelen hablar de la vestimenta de la víctima siempre que se habla de un caso de violación. Lo dicho, mucho trabajo por delante, mucho que cambiar pero focalicemos si queremos ser útiles.

No es NO y el único culpable de una violación es el violador.

 

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