Dirty Money, la review: la corrupción como forma de vida mundial

Dirty Money

Dirty Money, la nueva serie de documentales de Netflix, deja en evidencia muchos de los escándalos de corrupción mundial, no limitándose a hacer titulares sino yendo más allá

Dirty Money, que la presentamos el lunes en El vídeo de la semana y fue estrenada el pasado 26 de enero tras colgar toda su primera temporada en Netflix, consta de 6 capítulos que no dejaran indiferente a nadie. En ellos se intenta evidenciar la corrupción a nivel mundial, a la vez que se muestra una clara relación de “colegueo” entre el poder y las élites. Para ello se exponen 6 casos famosos, de los que algo se ha sabido mediante los medios, pero no se limita a generar un titular, sino que son reportajes de casi una hora para analizar bien los casos que aquí se presentan.



En estos casos se encuentran: el engaño de Volkswagen con las emisiones de sus coches, el caso de un prestamista a corto plazo donde en realidad era una estafa exponencial, la clara deshumanización del sector de la industria farmacéutica, el caso del banco HSBC que sirvió de puente de blanqueo para buena parte de los cárteles de la droga mexicana, el caso del robo del sirope de arce para analizar un mercado algo sospechoso o el último de todos, que habla de cómo Trump se hizo con el poder y pudo crear su imperio, muchas veces con métodos poco rigurosos.

La verdad que Dirty Money es una serie de documentales que me han dejado algo chafado, no porque me haya enseñado nada que no supiera sino por evidenciar de una manera muy clara, como los casos que vemos en los Salvados de Jordi Évole también se replican en todo el mundo y siempre acabamos pagando los mismos. Y lo peor no es eso, lo peor es que en muchas ocasiones estos casos salen a la luz por el empecinamiento de personas individuales, ya sean afectados o no, que se juegan sus puestos por no querer mirar a otro lado y deciden alzar la voz. No porqué a los órganos reguladores les saltasen las alarmas y hayan querido solucionar un problema, como en el caso de las preferentes y el Banco de España, sino debido a personas individuales que se indignan o se ven afectadas y no tienen nada que perder.

Ya lo dije en el post: Los señores mayores y vivir por encima de nuestras posibilidades, cuando yo era pequeño confiaba en que esas cosas no podían pasar, ya que hay señores mayores responsables, que son expertos sobre diferentes temas que dominan y no van a proteger a las corporaciones en detrimento de las personas.dirtymoney - Dirty Money, la review: la corrupción como forma de vida mundialLuego creces y ves que todo eso es mentira, no solo no priman las personas por delante de las corporaciones sino que hay leyes hechas a medidas para que puedan quedar impunes. Da igual que sean leyes injustas o sin sentido, siempre servirá el decir que era legal cualquier saqueo o explotación, ya que las leyes están hechas por y para esos señores mayores.

Pero bueno, no quiero seguir dándole vueltas a lo mismo, simplemente quería presentar Dirty Money, una de las últimas novedades de Netflix de este 2018, para que os motivéis a verlo. Qué casos tan escandalosos como éstos se puedan ver en todo el mundo gracias o por culpa de Netflix, es de agradecer y por eso quiero hacer más grande el megáfono. Así que ya sabéis, Dirty Money, 6 capítulos de más o menos una hora y mucha caradura por parte de las élites.

3 Comentarios

  1. No la conocía, aunque tiene muy buena pinta, y viniendo de Netflix, seguro que buena calidad. Me suena a las docupelículas de Moore. Hmmm. la anoto para ver después de “The end of the fu**ng world” 🙂

    • Se estrenó hace poco, ni un mes de hecho. La verdad que sí, están bien hechos y con testimonios de muy alto nivel.
      Quizás algo más serias que las de Michael Moore, que sin abandonar la crítica siempre hacía algo más de show.
      Ostras, “The end of the fu**ng world” la tengo pendiente. Me gustaba la parte de humor negro, pero me daba miedo que se acercara un poco al Mecanoscrito del segundo origen. Le daremos una oportunidad.
      Un saludo, nos leemos 😉

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*