Roberto Baggio Magical Kicks, horas perdidas pero disfrutadas

Roberto Baggio Magical Kicks era un juego que descubrí en Minijuegos, en mi época de secundaria y pese a ser un juego muy sencillo, enganchaba que daba gusto.

Roberto Baggio Magical Kicks era ese juego que estaba obligado a traer a Pello’s World, sí o sí. Con más razón aún en esta época de Pello’s World en la que tanto hablamos de Retrogaming. No por su gran jugabilidad, ni por el gran despliegue de medios por parte de los creadores, ni por la versatilidad, ni las licencias, ni por los gráficos, ni el realismo,… simplemente te enganchaba pese a tener una mecánica muy sencilla y ser completamente repetitivo. Os cuento.

Corrían los primeros años 2000, sinceramente no recuerdo con exactitud, pero mis amigos y yo, como habréis podido comprobar en más de un post de este blog, nos encantaban los videojuegos. Para esa época, había un portal llamado “Minijuegos” donde se subían un sinfín de juegos en flash, que no necesitaban instalación, los jugabas en red, eran muy sencillos y muy adictivos. Además iba muy bien para despistarse un poco en las clases de informática o cualquier asignatura que se desarrollara delante de un ordenador. Juegos de carreras, de trial, solitarios, de aventuras,… lo dicho sencillos y adictivos. Pero de todos esos juegos, había uno que destacó por encima del resto y fue el Roberto Baggio Magical Kicks.

El Roberto Baggio Magical Kicks era un juego mi simple, en flash, que simplemente trataba de chutar faltas e intentar marcar gol. Una vez marcabas, la situación de la falta cambiaba i debías cambiar la estrategia cambiada. La mecánica era muy sencilla: la acción comenzaba con un contexto (una barrera, una dirección y potencia del viento concreto y algún compañero tuyo que se podía encontrar en diferentes situaciones) y con ese contexto debías elegir en tres clicks como iban a influir las tres variables que dependían del jugador (dirección de la pelota, potencia y efecto del lanzamiento).

Con un funcionamiento así de sencillo la cantidad de variables que podías encontrar eran infinitas. En algunas ocasiones chutabas la falta de manera directa, otras la pelota te venía de un pase de un compañero, en otras podías tocar a un compañero que entraba desde atrás, alguna vez segaban a tu compañero y era penalti, otras el viento te engañaba y no soplaba tanto como parecía, en otras sí que soplaba y se te iba a fuera del estadio o como también pasaba muchas veces, pensaba que habías configurado bien los parámetros y la pelota acababa en el córner.

Puede entender que para muchos jovenzuelos que han nacido con los juegos realistas y que no conocen nada más, les pueda parecer historias del abuelo cebolleta. Aunque no lo comparto, lo puedo llegar a entender, pero también me gustaría lanzarles un reto. Haced clic al enlace que os dejó aquí: Roberto Baggio Magical Kicks y dejadme en los comentarios de abajo si habéis podido dejarlo al segundo chute o cuantos goles/copas/palos habéis podido conseguir.

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