destacada futbolbici - Del fútbol al ciclismo: pros y contras del cambio de deporte

Del fútbol al ciclismo, ese ha sido el cambio que he hecho de cara a esta nueva temporada 2019/20 y en el post de hoy quiero exponer que cambios he notado en todos los aspectos

Del fútbol al ciclismo, un salto que nunca pensé que llegaría a hacer. Pese a gustarme mucho el deporte de ruedas, radios, piñones y platos, siempre he sido y sigo siendo muy de fútbol. Es el deporte que he mamado en casa, el que he practicado durante 25 años, el que más he visto, el que más he practicado y del que más conocimiento tengo sin duda. Pero como conté en el post: Dejar el fútbol, tras una lesión de rodilla y cierto hartazgo previo a la lesión, dejé las botas de tacos para pasarme a las calas.

Como todo cambio en esta vida, no solo se tiene una cara de la moneda e igual que considero que el cambio del fútbol al ciclismo tiene muchos aspectos positivos de este cambio, también creo que hay aspectos en los que me seguiría quedando con el fútbol. También es cierto que, pese a que voy a intentar ser lo más objetivo, se debe tener en cuenta que dejé el fútbol en el punto más alto de hartazgo, muy triste pero harto, a la vez que he empezado con un deporte en el que quería iniciarme hace tiempo, que es nuevo para mi a la hora de practicarlo de manera regular y del que seguía toda su actualidad.

Para acabar de puntualizar antes del análisis, también debo comentar que siempre hablamos desde un punto de vista de aficionado. Obviamente con una clara intención de mejora, compromiso, cierta rutina semanal, pero no ha niveles profesionales, donde claramente creo que hay un escalón. Pasemos pues a dicho análisis de pros y contras que he experimentado al pasar del fútbol al ciclismo.

Pros:

Ver mundo:

El hecho de pedalear te da la opción de poder ver mucho más mundo que practicando un deporte como el fútbol. Obviamente que me conozco buena parte de los alrededores de la mayoría de los campos de mi zona, por haberlos ido a visitar en alguno de estos 25 años practicándolo. Pero la cantidad de sitios y momentos nuevos que he ido descubriendo, ya sea en una salida de fin de semana como al ir y volver del trabajo, en este medio año que llevo pedaleando, no se puede ni comparar. Por no hablar de los múltiples destinos que tengo señalados para visitar o rutas para hacer en los lugares que voy de viaje, como ocurrirá este verano en León, donde seguiré los consejos de este post de A la cola del pelotón en mi visita a la familia.

Libertad:

La flexibilidad que te da un deporte como el ciclismo siempre se agradece, pero si además vienes de un deporte de equipo como el fútbol, con una programación clara de entrenos y partidos, además de no poder dejar al equipo tirado, ha sido un cambio que he agradecido.

Decidir si ir a trabajar en bici dependiendo del tiempo, de si descansé mejor o peor o si tengo una carrera y no quiero cargarme las patas, para mi es un lujo. Han sido 25 años de dos o tres entrenos por semana, con un partido el fin de semana, algunas veces siendo cuatro gatos por la falta de compromiso, encontrándote mal o teniendo exámenes. Por lo tanto, salir cuando realmente apetece, me encanta.

futbolbici2 1024x684 - Del fútbol al ciclismo: pros y contras del cambio de deporte

Eso sí, me gustaría dejar una puntualización: no me refiero a salir solo los días que me apetece y con un recorrido facilito para no sufrir. Justamente hablo de tener ganas de mejorar en un deporte y tener compromiso con él, pero planificarte semanas según tus necesidades y que no te venga impuesta por una jerarquía, ha sido un buen cambio.

Menos lesiones:

Algo que he notado en el paso del fútbol al ciclismo ha sido el descenso de lesiones y problemas musculares. Con el futbol siempre me daba la sensación de no estar nunca bien: el domingo jugaba 90 minutos por la tarde y 24h más tarde tocaba entrenar, estabas algo tocado o cargado, pero no se podía dejar al equipo tirado, te estabas recuperando de una lesión y se luchaba por volver lo antes posible a jugar recortando plazos, … con la bicicleta eso no me ha pasado en los ocho meses que llevo practicando ciclismo.

Aunque es cierto que posturalmente es duro, con problemas de espalda y más en una persona de 190 cm como yo. Pero el hecho de salir cuando estoy realmente bien, descansar si me noto cargado o salir a menos ritmo o menos tiempo.

El hecho de ser un deporte sin impacto, en que depende más de ti que de todo lo que te rodea y no estar ligado a un equipo con sus horarios y obligaciones, creo que le han dado un respiro a mi cuerpo y el me lo agradece.

Menos gasolina y más salud:

Si a todo lo anterior le sumamos que he cogido como rutina venir, por lo menos, tres de los cinco días que trabajo en bicicleta, pues claramente he ganado en salud. Hacer 13 km para ir y 13 km más para volver, me sirve para ahorrarme gasolina, para tardar un poco más y para ahorrarme las caravanas. Por no hablar de la claridad mental que he ganado por el hecho de practicar deporte antes de empezar el día, no lo había hecho antes y se nota una barbaridad.

Contras:

Pies helados:

Una de las cosas que más odiaba del fútbol era entrenar en invierno, sobre todo cuando se me congelaban los pies. Por suerte, a la que empezabas a moverte y a tocar balón, la sangre se empezaba a mover y poco a poco se iba recuperando la sensibilidad. Con la bicicleta no puedo hacerlo, me explico.

Al salir tan pronto para venir a trabajar, muchos días ha hecho frio. Abrigarme del resto del cuerpo bien y en los pies me puedo poner doble calcetín, pero en el momento en que se me congelan los pies y no puedo descongelármelos como hacía con el fútbol, me muero. Es una sensación que no me gusta nada, no lo soporto.

Odio a la bici:

Es algo de lo que era consciente antes de comprarme la bicicleta, pero que al empezar a usarla se materializa en ejemplos claros. En menos de un año que llevo montando, me he encontrado con un paseo en el que se prohíben circular bicicletas, corredores con cascos que se asustan al verme, gente en el carril bici paseando al perro o incluso exigiéndome a gritos que fuera por el mismo lugar donde se encontraban ellos y hasta me han atropellado por saltarse un semáforo y darse a la fuga.

futbolbici3 1024x1024 - Del fútbol al ciclismo: pros y contras del cambio de deporte
Estado en el que quedó mi desviador tras el atropello

No sé qué ocurre con las bicicletas, pero, como ya dije en el post: El problema es la bicicleta ¿seguro?, parece que son las culpables de todo lo que pasa en la ciudad y que son una máquina de cometer infracciones. Yo, que soy más ejemplar circulando en bicicleta que andando, me siento mucho más observado y cuestionado cuando voy en bicicleta que andando. Además, todo el mundo propone medidas para pillar a los infractores y acabar con esa lacra, pero evitan aceptar que esas medidas la tienen otros medios de transporte y se tienen los mismos problemas, por lo que me parece más una caza de brujas que realmente solucionar un problema de circulación. Hace falta más educación y menos prohibiciones, por ejemplo: ¿cómo se solucionará el hecho de que la gente no circule por la derecha? ¿Poniendo matrículas y seguros obligatorios?

No ser un equipo:

Vengo de practicar un deporte de equipo durante 25 años, además siendo el único deporte federado que he practicado, no tengo experiencia de lo que es practicar otro deporte que no sea fútbol e igual que veo como pro el hecho de no depender de horarios y otras personas, hecho de menos el participar en un deporte colectivo o, mejor dicho, disfrutar del deporte con más personas.

Cuando jugaba a fútbol, éramos unos cuantos que llevábamos la rutina de llegar antes a la convocatoria para hacer el café antes y hablar de nuestras cosas. Algo que hecho de menos y que espero ir encontrando, es salir con un grupito, parar en algún lado a desayunar, seguir haciendo ruta, tener soporte en caso de algún problema… Echo de menos el equipo.

futbolbici 1024x767 - Del fútbol al ciclismo: pros y contras del cambio de deporte
Primera carrera solidaria, este pasado fin de semana

No controlo tanto:

Al practicar fútbol durante tantos años y estar tan empapado de ese mundo, ver y debatir tanto sobre el deporte, los conocimientos de casi todos los aspectos del fútbol los he tenido controlados siempre: normativas, juego, jugadores, historia, equipos, tipo de lesiones, alimentación… Lo que me pasa con el ciclismo es completamente diferente.

Pese a que ya llevo años siguiendo el ciclismo, no es lo mismo seguirlo que practicarlo. ¿Qué rutas debería hacer para mi nivel? ¿Qué cómo, cuanto y cuándo? ¿Watios, potencia, cadencia, aerodinámica, alimentación…? Pese a ser conceptos que conozco y que sé que significan, muchas veces no se aplicarlo a mi entrenamiento. Además, hay mucha literatura al respecto, por no hablar de opiniones y niveles, así que me cuesta tener un control de todo. Voy más por prueba error según consejos que por conocimiento, como sí que me pasaba con el fútbol.

Y hasta aquí este primer análisis de pros y contras que he encontrado con el cambio de deporte, Del fútbol al ciclismo. Supongo que como habréis notado, estoy encantado con el cambio y sigo teniendo una gran pasión por el fútbol, pero esta vez desde el sofá o el bar y la observación, nunca lo haré tras escuchar a alguien o supuestas teorías que pueda tener en la cabeza. Me encanta el deporte en general y ahora estoy disfrutando un montón encima de la bicicleta. De momento estoy encantado y sospecho que me acompañará durante mucho tiempo. Os iré trayendo más temas relacionados con este deporte de ruedas, radios, piñones y platos. Si alguien duda si cambiarse del fútbol al ciclismo, espero que os haya servido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *